"¿Recuerdas la vez que me pediste que te hiciera una carta? Aquí la tienes. La pongo en tus ojos para que la tomes y hagas de ella lo que tu quieras. Te ayudará a entender mejor mis intenciones y sentimientos, y tal vez y hasta podamos tener una relación sana y en paz con nosotros mismos.
Recuerdo la primera vez que te vi. Ya te había visto muchas otras veces en el colegio; yo sabía que eras la persona más lista del mundo. Habías ganado el Enlace en la primaria, y hasta habías ido a visitar al presidente al Distrito Federal. Te admiraba mucho, pero nada más. Hasta que me diste el encuentro, y me gusto la forma en la que hablabas, la forma en que pensabas, y esos ojos verde-azules grandes en los que no me había fijado nunca.
Nos saludábamos de vez en cuando en los pasillos, y juro que podía escuchar mi canción favorita rondando en mi cabeza cada vez que te veía. Pero sólo era algo pasajero, una atracción física nada más. O eso pensaba yo.
Lo que comencé a sentir por ti estos últimos meses ha derivado y ha hecho que descubra cosas en mí que jamás había visto, o intentado ver.
Me muero. Me muero una y otra vez al darme cuenta de que TIENES RAZÓN. Me doy cuenta ahora de que eramos una pareja con futuro, pero en un momento equivocado.
Eres muy parecido a mí, piensas muy parecido a lo que yo pienso y dices lo que yo callo, como si estuviéramos conectados, como si pudieras sentir lo que siento.
Sí me querías, porque lo pude sentir. Yo sí te quiero porque lo sigo sintiendo. Pero ahora veo que eso no vale la pena cuando ninguno de los dos sabemos qué va a pasar con nosotros.
Cuando me confesaste que todo estaba siendo difícil para ti, no lo entendí en ese momento. Pero ahora, creo que lo entiendo. Creo que sé a qué te referías con 'no puedo ver un futuro entre nosotros'. Es difícil ver futuro en dos personas que individualmente no tienen su futuro claro.
Tú estas a punto de dar los pasos más importantes de tu vida; y estás confundido, y asustado, y lo entiendo perfectamente porque yo sé que si estuviera en tu lugar, tal vez lo estaría manejando peor.
Me di cuenta de que mi futuro también es incierto. Estoy pasando por una etapa de mi vida que intento superar desde hace años. Y ahora puedo ver lo mucho que necesito ayuda, y espacio, y libertad.
Me encantaba platicar contigo. Me hacía sentir segura de alguna manera, y podía olvidar todos los problemas que estaban a mi alrededor, pero el problema es que esa no era la manera de olvidar mis problemas. La manera es afrontarlos y no callarlos nada más. Tú me ayudaste a entender eso.
No te amo. Ni te adoro, ni me voy a suicidar por ti. Y la verdad, y aunque suene egoísta, nada es por ti. Más bien es por mí. Fuiste un factor que me ayudo a poder entenderme un poco más, y te lo agradezco de todo corazón. Eres una gran persona, una persona que, de lo poquito que te conozco (porque sé que, aunque te conozco más de lo que piensas, me faltó muchísimo por conocer), te admiro muchísimo y me gustaría adoptar muchas de tus formas de pensar y de actuar a mi vida diaria. Nunca pensé que pudiera querer tanto a alguien en tan poquito tiempo.
Te quiero, y te extraño.
Ana."
No hay comentarios:
Publicar un comentario